Hace muchos años el día de las y los trabajadores me parecía un día más. Más allá de que mis viejxs siempre fueron empleados y hace unxs años ejercen la docencia dictando talleres para adultxs.
Para mí comenzó a ser un día importante cuando comencé a trabajar. Primero con esos laburos que sólo te sirven para salir los fines de semanas (algunos) y luego desde que ejerzo la docencia, a partir del 2009.
Este día de lucha en ningún otro momento de mi vida me ha resultante más conmovedor. Por varias razones, puedo decir que estoy orgullosa de trabajar en lugares que son tan necesarios como las escuelas secundarias y la universidad pública.
Aunque seamos mal pagados, no me arrepiento de haber elegido esta profesión tan maravillosa. Los resultados de la enseñanza se ven a mediano plazo, pero a pesar de ello, me siento feliz de haber sido parte de la vida de estxs estudiantxs . Que ellxs me hayan dejado pasar a su mundo un rato, haber modificado una infinitésima parte de su vida.
Doy clases por muchas razones, porque me encanta enseñar, porque para mí es un compromiso político formar ciudadanxs libres, porque amo y defiendo desde siempre la educación pública y principalmente porque creo que estxs jóvenes algún día tendrán que estar a cargo del país, de la educación, de un trabajo, serán artistas, intelectuales, etc. Cuando llegue ese momento no quiero echarles la culpa de nada sino me preguntaré: qué hice por ellxs cuando pude ayudarlos a pensar, a reflexionar, a soñar?
Esa será mi pequeña contribución a estas nuevas generaciones.
Feliz día a todxs lxs docentes y a todxs lxs trabajadorxs!!!!!!
martes, 30 de abril de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
Júbilo
Querido hermano: Hace 73 días nos avisaban que estabas enfermo. Lloramos mucho, Juana me contuvo a mí por primera vez en corta vida. Mi compañero también estuvo a mi lado, como siempre, sosteniéndome para que no me quiebre.
Hoy puedo decir que aquello fue un mal recuerdo, que estás mucho mejor. Volviste a nacer, seguís siendo el cascarrabias de siempre. Papá te está bancando como nunca. Todos estamos luchando juntos, a pesar de la distancia, para que estés bien.
Cada avance y nueva capacidad que recuperás nos llena de emoción. Cada momento de tu recuperación, nos inunda de alegría.
Te queremos mucho Negro, cuidáte y poné todo de vos para salir de este mal trago.
Te adora, tu hermana mayor.
Hoy puedo decir que aquello fue un mal recuerdo, que estás mucho mejor. Volviste a nacer, seguís siendo el cascarrabias de siempre. Papá te está bancando como nunca. Todos estamos luchando juntos, a pesar de la distancia, para que estés bien.
Cada avance y nueva capacidad que recuperás nos llena de emoción. Cada momento de tu recuperación, nos inunda de alegría.
Te queremos mucho Negro, cuidáte y poné todo de vos para salir de este mal trago.
Te adora, tu hermana mayor.
viernes, 19 de abril de 2013
Por qué no marché el 18 de Abril
Los que me conocen saben que milito hace 21 años, desde que tenía 14 integré el centro de estudiantes de la Escuela del Ciclo Básico, también fui parte del centro de estudiantes de la Escuela Normal Superior Vicente Fatone y que luego milité en partidos y movimientos de izquierda. No concuerdo con el gobierno nacional encabezado por la presidenta Cristina Fernández pero no por ello me sumaría a estas marchas mamarrachas de las cuales forma parte Cecilia Pando, que las alientan los milicos y mucha gente que ni siquiera le dirigiría el saludo en mi vida.
Gente que cuando hicimos movilizaciones desde hace 21 años defendiendo la educación pública, apoyando a los docentes, luchando como laburantes o desempleados nos mandaban a "laburar" quitándole legitimidad a nuestros reclamos. Personas que nunca pidieron por la aparición con vida de Marita Verón, ni de Julio López ni la restitución de los niños y niñas apropiadas durante la dictadura. Tampoco pidieron jamás encarcelar a los curas pederastas ni a los femicidas que matan a mujeres, niños y niñas.
No me junto con personas que se quejan por el dólar blue pero no son capaces de ver en el otro un semejante y no una basura que "no labura porque no quiere" (ellos dicen).
Elijo ser coherente y estar siempre del lado de los explotados, los tercerizados, las mujeres que queremos decidir sobre nuestro cuerpo, los excluidos del sistema capitalista.
martes, 16 de abril de 2013
Compás de espera (Existencial)
Este año he decidido ponerme a trabajar en mi propia vida para darle un nuevo impulso.
No se trata de quedarme quieta sino como dice un querido amigo en una espera activa.
Porque la decisión de terminar algunas cosas que me hacían daño fue necesaria.
Tengo la obsesión de querer hacer un millón de compromisos, actividades e iniciativas a la vez. Generalmente cumplo con todo pero el costo es muchas veces mi propia salud.
Parece que quisiera recuperar el tiempo perdido, ni siquiera tengo noción de cuándo fue que lo perdí.
2013 comenzó con un golpe a la mandíbula y, en vez de devolverle con la misma furia, me di cuenta de que es importante frenar, observar el paisaje y tomar una honda respiración para seguir adelante.
Me cuesta muchísimo decir no puedo, me muerdo la lengua para no plantear que estoy dispuesta a retomar la vorágine de los años anteriores.
Pero esta vez elegí fortalecer mis deseos, quedarme con quienes me dan su amor y, sobre todo, pensar un poco en mí.
No se trata de quedarme quieta sino como dice un querido amigo en una espera activa.
Porque la decisión de terminar algunas cosas que me hacían daño fue necesaria.
Tengo la obsesión de querer hacer un millón de compromisos, actividades e iniciativas a la vez. Generalmente cumplo con todo pero el costo es muchas veces mi propia salud.
Parece que quisiera recuperar el tiempo perdido, ni siquiera tengo noción de cuándo fue que lo perdí.
2013 comenzó con un golpe a la mandíbula y, en vez de devolverle con la misma furia, me di cuenta de que es importante frenar, observar el paisaje y tomar una honda respiración para seguir adelante.
Me cuesta muchísimo decir no puedo, me muerdo la lengua para no plantear que estoy dispuesta a retomar la vorágine de los años anteriores.
Pero esta vez elegí fortalecer mis deseos, quedarme con quienes me dan su amor y, sobre todo, pensar un poco en mí.
jueves, 28 de marzo de 2013
Un acto de libertad
Cuando era una beba mi padre y mi madre decidieron bautizarme. No me preguntaron si quería entrar dentro de esta milenaria institución.
Cuando fui mayor, fui dándome cuenta de que la institución por la cual me afiliaron desde el bautismo no me representaba. Lo primero que observé es que había sido cómplice de los militares en la dictadura que comenzó en 1976. Que no había estado del lado de los más pobres, los desamparados como dice su libro fundamental, sino que se alió con los poderosos empresarios y militares.
Lo segundo que aprendí es que ninguna mujer es capaz de presidir la Iglesia ni de dar misa. O sea que es una institución que es absolutamente misógina. Desprecia a las mujeres, nos culpa del pecado original, nos niega nuestro derecho a la libertad sobre nuestro cuerpo, a la educación sexual, a la anticoncepción.
Una tercera enseñanza fue que la caridad es una dádiva. Gente que desprecia a los pobres dice que trabaja en su favor, viven de las necesidades de los excluidos. No sienten que ayudan a otro ser humano igual a ellos sino a un ser inferior que es un pobrecito que no puede conseguir su sustento. Para mí siempre fue una actitud repudiable.
Cuarta enseñanza, pero no menos importante, es que la Iglesia discrimina a las personas que no son heterosexuales. O sea que indica la forma correcta de amar y de disfrutar la sexualidad. Así como tampoco respeta la identidad sexual autopercibida, discrimina también a las transexuales mujeres y a los transexuales varones.
Por todas estas razones y algunas que seguramente se me olvidan, hace 3 años decidí retirarme de la iglesia Católica, decidí apostatar. Porque es una institución que no me representa, porque no quiero que usen mi nombre para recibir dinero, ni para aparecer en las encuestas que dicen que hay tantos católicos en el mundo ni para nada.
Decidí retirarme voluntariamente del partido de Dios, y ellos deben respetar las decisiones de quienes, ejerciendo un acto supremo de libertad, decidimos abandonar una institución medieval, autoritaria y caduca.
Respeten nuestros derechos, así como nosotros respetamos a los creyentes!!!
Exigimos su respuesta y que nos borren de sus registros. No queremos más ser parte de la grey, del pueblo de Dios. Somos humanos, ateos y librepensadores. Ejercemos nuestro derecho a la autodeterminación y libertad.
Cuando fui mayor, fui dándome cuenta de que la institución por la cual me afiliaron desde el bautismo no me representaba. Lo primero que observé es que había sido cómplice de los militares en la dictadura que comenzó en 1976. Que no había estado del lado de los más pobres, los desamparados como dice su libro fundamental, sino que se alió con los poderosos empresarios y militares.
Lo segundo que aprendí es que ninguna mujer es capaz de presidir la Iglesia ni de dar misa. O sea que es una institución que es absolutamente misógina. Desprecia a las mujeres, nos culpa del pecado original, nos niega nuestro derecho a la libertad sobre nuestro cuerpo, a la educación sexual, a la anticoncepción.
Una tercera enseñanza fue que la caridad es una dádiva. Gente que desprecia a los pobres dice que trabaja en su favor, viven de las necesidades de los excluidos. No sienten que ayudan a otro ser humano igual a ellos sino a un ser inferior que es un pobrecito que no puede conseguir su sustento. Para mí siempre fue una actitud repudiable.
Cuarta enseñanza, pero no menos importante, es que la Iglesia discrimina a las personas que no son heterosexuales. O sea que indica la forma correcta de amar y de disfrutar la sexualidad. Así como tampoco respeta la identidad sexual autopercibida, discrimina también a las transexuales mujeres y a los transexuales varones.
Por todas estas razones y algunas que seguramente se me olvidan, hace 3 años decidí retirarme de la iglesia Católica, decidí apostatar. Porque es una institución que no me representa, porque no quiero que usen mi nombre para recibir dinero, ni para aparecer en las encuestas que dicen que hay tantos católicos en el mundo ni para nada.
Decidí retirarme voluntariamente del partido de Dios, y ellos deben respetar las decisiones de quienes, ejerciendo un acto supremo de libertad, decidimos abandonar una institución medieval, autoritaria y caduca.
Respeten nuestros derechos, así como nosotros respetamos a los creyentes!!!
Exigimos su respuesta y que nos borren de sus registros. No queremos más ser parte de la grey, del pueblo de Dios. Somos humanos, ateos y librepensadores. Ejercemos nuestro derecho a la autodeterminación y libertad.
domingo, 24 de marzo de 2013
Día para recordar
Hoy es un día para recordar a los que dejaron su vida luchando contra el neoliberalismo, contra el pensamiento único, contra la imposición de una forma de vida, de una religión.
Nací en 1978 y no recuerdo nada de esos momentos. Cuando comento cuándo nací , mucha gente me habla del mundial 78. Orgullosos algunos, pero a mí siempre me revolvió el estómago la idea de pensar de que a unos metros de que alguien festejaba un gol, había otras personas sufriendo torturas o siendo asesinados. Quizás por eso no me guste el fútbol y para mí sólo signifique pan y circo.
Soy una mujer que lucha, creo que esta es la mejor definición. Lucho por los que no están, por Watu, por Rodolfo Walsh, por Víctor Jara y por los no tan conocidos. También lucho por el futuro, para que mi hija Juana viva en un mundo más justo, menos competitivo, más solidario. Y obviamente también lucho porque no podría quedarme sentada en mi casa esperando que el mundo lo arreglen otros, porque sino para qué vine a este mundo sino fue para luchar todos los días, tratando de enseñar en las aulas, de ser una buena vecina, de ser una compañera para mi esposo, una amiga para mis queridos amigos.
Hoy, más que nunca, compañeros detenidos-desaparecidos presentes!!!!!
Hasta la victoria siempre!!!!!
Nací en 1978 y no recuerdo nada de esos momentos. Cuando comento cuándo nací , mucha gente me habla del mundial 78. Orgullosos algunos, pero a mí siempre me revolvió el estómago la idea de pensar de que a unos metros de que alguien festejaba un gol, había otras personas sufriendo torturas o siendo asesinados. Quizás por eso no me guste el fútbol y para mí sólo signifique pan y circo.
Soy una mujer que lucha, creo que esta es la mejor definición. Lucho por los que no están, por Watu, por Rodolfo Walsh, por Víctor Jara y por los no tan conocidos. También lucho por el futuro, para que mi hija Juana viva en un mundo más justo, menos competitivo, más solidario. Y obviamente también lucho porque no podría quedarme sentada en mi casa esperando que el mundo lo arreglen otros, porque sino para qué vine a este mundo sino fue para luchar todos los días, tratando de enseñar en las aulas, de ser una buena vecina, de ser una compañera para mi esposo, una amiga para mis queridos amigos.
Hoy, más que nunca, compañeros detenidos-desaparecidos presentes!!!!!
Hasta la victoria siempre!!!!!
viernes, 15 de marzo de 2013
Recuerdos de familia
Algunos sucesos vienen a mi memoria muy claramente y otros son más difusos.
Mi abuelo era descendiente de italianos, su padre vino de pequeño a Argentina con su familia en barco cuando era un niño de dos años.
Para explicar los temperamentos voluptuosos de los italianos que conocí o por lo menos de sus descendientes es mejor contar algunas anécdotas familiares.
Ricardo, mi abuelo paterno tenía un carácter bastante difícil. Un día comiendo en su casa cuando yo era adolescente discutí de política con su hijo mayor. En la mesa estábamos mi abuela Matilde, Ricardo, Hugo y yo. Mi abuelo, que me quería muchísimo se enojó tanto que empezó a perseguir a mi tío Hugo con un sifón corriendo alrededor de la mesa (o más bien caminando).
Fue una situación tan graciosa que, más tarde, nos reímos todos juntos.
Otras cosas que recuerdo de los "tanos" es los gritos. Jugaban un juego con las manos, gritando pari, noni. Cada vez más fuerte, aturdiendo a todos los presentes.
Quizás por tanta efusividad, sus amistades y sus odios eran eternos. Pero a la vez que eran de abrazar, saludar, etc, les costaba demasiado demostrar cuando eran defraudados o traicionados.
Eran emocionales, muy fieles a sus convicciones pero nunca tenían un término medio. Una especie de bipolares permanentes. Imposibles!
Muchas veces me hubiera gustado que mi abuelo fuera tan dulce con los demás como cuando me enseñaba a leer las palabras difíciles que salían en el periódico local o que les dijera a sus hijos que los quería más frecuentemente.
De mi parte no tengo ninguna queja de su trato hacia mí. Estaba orgulloso de que me gustara estudiar, de que fuera resuelta y fuerte. Creo que fue el único que se sentía orgulloso de mis actos de rebeldía, de mis elecciones ideológicas. Nunca me quiso cambiar.
Cómo te extraño querido abuelo Ricardo.
Mi abuelo era descendiente de italianos, su padre vino de pequeño a Argentina con su familia en barco cuando era un niño de dos años.
Para explicar los temperamentos voluptuosos de los italianos que conocí o por lo menos de sus descendientes es mejor contar algunas anécdotas familiares.
Ricardo, mi abuelo paterno tenía un carácter bastante difícil. Un día comiendo en su casa cuando yo era adolescente discutí de política con su hijo mayor. En la mesa estábamos mi abuela Matilde, Ricardo, Hugo y yo. Mi abuelo, que me quería muchísimo se enojó tanto que empezó a perseguir a mi tío Hugo con un sifón corriendo alrededor de la mesa (o más bien caminando).
Fue una situación tan graciosa que, más tarde, nos reímos todos juntos.
Otras cosas que recuerdo de los "tanos" es los gritos. Jugaban un juego con las manos, gritando pari, noni. Cada vez más fuerte, aturdiendo a todos los presentes.
Quizás por tanta efusividad, sus amistades y sus odios eran eternos. Pero a la vez que eran de abrazar, saludar, etc, les costaba demasiado demostrar cuando eran defraudados o traicionados.
Eran emocionales, muy fieles a sus convicciones pero nunca tenían un término medio. Una especie de bipolares permanentes. Imposibles!
Muchas veces me hubiera gustado que mi abuelo fuera tan dulce con los demás como cuando me enseñaba a leer las palabras difíciles que salían en el periódico local o que les dijera a sus hijos que los quería más frecuentemente.
De mi parte no tengo ninguna queja de su trato hacia mí. Estaba orgulloso de que me gustara estudiar, de que fuera resuelta y fuerte. Creo que fue el único que se sentía orgulloso de mis actos de rebeldía, de mis elecciones ideológicas. Nunca me quiso cambiar.
Cómo te extraño querido abuelo Ricardo.
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