domingo, 17 de julio de 2016

Mañana de reflexión

Hoy desperté con ganas de escribir.
Feliz, ya que el silencio de este domingo por la mañana me permite tener claridad.
La quietud me inspira. 
Quiero desarmar el bullicio para que emerja la paz.
Simplemente me encuentro en este lugar frío y acogedor.
Dispuesta a enfrentar lo que me depare el día. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Últimamente

Últimamente he llorado ríos, mares y océanos de lágrimas.
Últimamente he recordado situaciones, he revivido experiencias dolorosas.
He vuelto a sentir ese maltrato, esa desolación.
Lo extraño es que siento que esta vez debo liberar tanto silencio, renacer desde la alegría, desde la misma actitud sanadora que me impulsa a sacar lo añejado.
No sé qué fue lo que me hizo despertar, quizás esos jóvenes que veo a diario y que padecen lo mismo que he soportado.
Quizás la conexión tan impresionante que estoy forjando con mi pequeña hija, que me ha fortalecido para sacar hacia afuera lo que roe mi corazón.
Tal vez sean las palabras de mi amigo y mi consejero, a quien se lo conté por primera vez hace nueve años esperando que se asustara pero me sorprendió quedándose.
No sé cuál fue el detonante pero hoy quiero nombrarme sobreviviente.
Esa palabra que tiene tanta importancia porque muchos no lo han logrado.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Afortunad@s

A veces sucede que las sorpresas son buenas.
Sólo a veces llegan las oportunidades que esperabas para sentirte mejor.
Atea hasta de mí misma, nunca puse la energía ni en el destino ni en los presagios. Mucho menos en las cábalas.
El esfuerzo y el trabajo que significa luchar por lo que he querido me parecen los mejores caminos para canalizar los deseos.
Deseos que siempre son inacabados e infinitos, por esas razones es que también generan ansiedades y desolación.
Sólo a veces esos deseos se cumplen y hay que tomarse un momento para disfrutarlos y perseguir nuevos proyectos.
Gracias a quienes me (nos) ayudaron a conseguir este sueño compartido.

jueves, 15 de mayo de 2014

Recuerdo

Recuerdo como si fuera ayer cuando fuimos al jardín de infantes y también tu primer día en la escuela primaria. También guardo una anécdota que nos pinta de cuerpo entero, cuando un compañerito de la escuela quería hacerse el matón con vos y le dije que no se metiera con mi hermano.
Muchos años juntos, Negro, mucha vida, alegrías y tristezas. 
El año pasado nos diste un susto enorme, por unos días, por infinitas horas, por incontables segundos creímos que no te veríamos más.
La vuelta a mi casa fue tremenda, con mucha angustia, siempre acordándome de vos de chico, de tus travesuras, de tus calenturas, de tu carácter imposible.
Hace mucho que no hablamos, sos mi hermanito y no puedo pensarte de otra manera.
Quisiera estrecharte en mis brazos y decirte que todo va a mejorar pero no lo sé, sólo me queda pensar, desear, soñar que estés bien.
Que un día digas basta a todo lo que te detiene, que te decidas a salir de ese lugar oscuro donde te quedaste hace ya demasiado tiempo.
Siempre estaré esperándote, buscándote la sonrisa, haciéndote enojar, quiero contarte cómo va mi vida, cómo es tu sobrina que no conocés pero que te visitó.
Volver a hablar de política, de historia, discutir hasta quedarnos sin palabras, con nuestras contradicciones, con nuestros acuerdos y desacuerdos.
No necesito milagros, para mí la mayor satisfacción será verte feliz y entero de nuevo.
Con la tenacidad con la que enfrentaste muchas dificultades, con el espíritu guerrero que tenías y que sólo está un poco aletargado.
Acá estamos, cuando quieras, cuando desees, cuando decidas luchar con todas tus fuerzas.

martes, 21 de enero de 2014

Placeres

Cada unx tiene sus placeres.
El mío es disfrutar el silencio matutino del pueblo, así sin ademanes ni adornos, silencio nada más.
Un desayuno frugal, unas fotocopias, un marcador, un libro.
No hay nada más bello que el estímulo que me produce hacer algo sólo para mí.
Seré egoísta, individualista, o sólo soy sincera?
Algunos delirios de las 6 am.

domingo, 12 de enero de 2014

Abrazarse hasta llorar

A veces, en pocas oportunidades, he encontrado una amiga a la que puedo abrazar hasta llorar.
Es sencillo tener amigos en los momentos alegres pero muchos más escasos son en las épocas de angustia y depresión.
¿Por qué razón habrá que enfrentarse a la decepción constante para aceptar el verdadero carácter de las personas?
Es imposible dejar de confiar en lxs humanxs porque necesitamos el contacto, la sensación, el aprecio y la contención de lxs demás.
Aun la persona más ermitaña, la más aparentemente aislada por su propia voluntad, necesita una vez una palabra de aliento o reconocimiento.
Afortunadamente he conocido recientemente a una amiga que ha logrado develarme una cuestión central para ambas: en ciertos seres indescifrablemente egoístas no podemos volver a confiar.
Gracias amiga, porque tus palabras certeras me hicieron cerrar una herida abierta.

domingo, 22 de diciembre de 2013

A mi amiga Eugenia

Terminaremos el año juntas, un 2013 lleno de dolor y con algunas alegrías.
Tenemos en nuestra historia, amiga, miles de recuerdos de nuestros años de estudios juntas. Cientos de anécdotas, llantos y emociones compartidas.
Recuerdo a Camilo, nuestro gato. Eras oficialmente su mamá pero también lo quería, recuerdo cuando estudiábamos y él nos defendía de los sinsabores dándonos alegría.
La escena épica de cuando nos conocimos y nos flechamos para siempre: era amistad eterna u odio infinito. Por suerte no me arrepiento de haber elegido ser tu amiga.
Crecimos juntas, te presenté mi primer novio, después de un tiempo te presenté a Juan, mi compañero incondicional.
Estuviste con nosotros cuando Juana era una beba, sos y serás para ella "la tía Eugenia", aunque no seas mi hermana de sangre. Sabés que no necesitamos ser parientes porque nos elegimos entre millones para ser amigas, confidentes, cómplices de aventuras, trasnoches, mañanas y tardes.
No pude estar en todos los momentos importantes de tu vida aunque sí en algunos: estuve ahí cuando te recibiste, cuando casi tirás la toalla, en algunas de tus mudanzas. No estuve cuando murió tu papá pero te llamé porque quería saber cómo estabas.
Hemos tenido discusiones bizantinas, nos hemos llevado el mundo puesto y otras veces, el mundo nos ha puesto contra la pared.
Este año lo terminaremos y comenzaremos 2014 con la promesa de amistad que renovamos desde 2001.
Gracias de nuevo, gracias por tanto.
No deseo demasiado, sólo seguir contando con personas maravillosas como vos que me dan aliento, cobijo, un hombro para llorar y un abrazo cuando lo necesito.
Te adoro amiga.