A veces, en pocas oportunidades, he encontrado una amiga a la que puedo abrazar hasta llorar.
Es sencillo tener amigos en los momentos alegres pero muchos más escasos son en las épocas de angustia y depresión.
¿Por qué razón habrá que enfrentarse a la decepción constante para aceptar el verdadero carácter de las personas?
Es imposible dejar de confiar en lxs humanxs porque necesitamos el contacto, la sensación, el aprecio y la contención de lxs demás.
Aun la persona más ermitaña, la más aparentemente aislada por su propia voluntad, necesita una vez una palabra de aliento o reconocimiento.
Afortunadamente he conocido recientemente a una amiga que ha logrado develarme una cuestión central para ambas: en ciertos seres indescifrablemente egoístas no podemos volver a confiar.
Gracias amiga, porque tus palabras certeras me hicieron cerrar una herida abierta.
domingo, 12 de enero de 2014
domingo, 22 de diciembre de 2013
A mi amiga Eugenia
Terminaremos el año juntas, un 2013 lleno de dolor y con algunas alegrías.
Tenemos en nuestra historia, amiga, miles de recuerdos de nuestros años de estudios juntas. Cientos de anécdotas, llantos y emociones compartidas.
Recuerdo a Camilo, nuestro gato. Eras oficialmente su mamá pero también lo quería, recuerdo cuando estudiábamos y él nos defendía de los sinsabores dándonos alegría.
La escena épica de cuando nos conocimos y nos flechamos para siempre: era amistad eterna u odio infinito. Por suerte no me arrepiento de haber elegido ser tu amiga.
Crecimos juntas, te presenté mi primer novio, después de un tiempo te presenté a Juan, mi compañero incondicional.
Estuviste con nosotros cuando Juana era una beba, sos y serás para ella "la tía Eugenia", aunque no seas mi hermana de sangre. Sabés que no necesitamos ser parientes porque nos elegimos entre millones para ser amigas, confidentes, cómplices de aventuras, trasnoches, mañanas y tardes.
No pude estar en todos los momentos importantes de tu vida aunque sí en algunos: estuve ahí cuando te recibiste, cuando casi tirás la toalla, en algunas de tus mudanzas. No estuve cuando murió tu papá pero te llamé porque quería saber cómo estabas.
Hemos tenido discusiones bizantinas, nos hemos llevado el mundo puesto y otras veces, el mundo nos ha puesto contra la pared.
Este año lo terminaremos y comenzaremos 2014 con la promesa de amistad que renovamos desde 2001.
Gracias de nuevo, gracias por tanto.
No deseo demasiado, sólo seguir contando con personas maravillosas como vos que me dan aliento, cobijo, un hombro para llorar y un abrazo cuando lo necesito.
Te adoro amiga.
Tenemos en nuestra historia, amiga, miles de recuerdos de nuestros años de estudios juntas. Cientos de anécdotas, llantos y emociones compartidas.
Recuerdo a Camilo, nuestro gato. Eras oficialmente su mamá pero también lo quería, recuerdo cuando estudiábamos y él nos defendía de los sinsabores dándonos alegría.
La escena épica de cuando nos conocimos y nos flechamos para siempre: era amistad eterna u odio infinito. Por suerte no me arrepiento de haber elegido ser tu amiga.
Crecimos juntas, te presenté mi primer novio, después de un tiempo te presenté a Juan, mi compañero incondicional.
Estuviste con nosotros cuando Juana era una beba, sos y serás para ella "la tía Eugenia", aunque no seas mi hermana de sangre. Sabés que no necesitamos ser parientes porque nos elegimos entre millones para ser amigas, confidentes, cómplices de aventuras, trasnoches, mañanas y tardes.
No pude estar en todos los momentos importantes de tu vida aunque sí en algunos: estuve ahí cuando te recibiste, cuando casi tirás la toalla, en algunas de tus mudanzas. No estuve cuando murió tu papá pero te llamé porque quería saber cómo estabas.
Hemos tenido discusiones bizantinas, nos hemos llevado el mundo puesto y otras veces, el mundo nos ha puesto contra la pared.
Este año lo terminaremos y comenzaremos 2014 con la promesa de amistad que renovamos desde 2001.
Gracias de nuevo, gracias por tanto.
No deseo demasiado, sólo seguir contando con personas maravillosas como vos que me dan aliento, cobijo, un hombro para llorar y un abrazo cuando lo necesito.
Te adoro amiga.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Reflexiva
En estos momentos de zozobra y angustia pensé en quienes amo.
También pensé en las personas que fueron acribilladas por la policía durante esta democracia que fue conseguida con la sangre de los treinta mil.
No podía creer los avales que les daba a los sediciosos, ¿cómo puede ser que haya tantos nostalgiosos de la Dictadura?
Me duele en el cuerpo y en el corazón que no se comprenda que esto no fue un ataque al gobierno, como algunxs pretenden entender, fue un golpe policial a la democracia.
Lxs ciudadanxs que siguen mirando para otro lado, que siguen descreyendo de las instituciones políticas flaco favor nos hacen a todxs.
Espero que los próximos días nos encuentren con una perspectiva de reflexión, de autocrítica, de luto por lo que ha pasado.
Otra vez los uniformados violentos ganaron la batalla, la batalla que ellos mismos inventaron y que, por miedo, pudieron instrumentar.
Ayer conmemoramos 30 años de democracia y 65 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero no hubo nada que festejar porque no se puede celebrar con la sangre todavía tibia de los caídos en estos días de dolor.
También pensé en las personas que fueron acribilladas por la policía durante esta democracia que fue conseguida con la sangre de los treinta mil.
No podía creer los avales que les daba a los sediciosos, ¿cómo puede ser que haya tantos nostalgiosos de la Dictadura?
Me duele en el cuerpo y en el corazón que no se comprenda que esto no fue un ataque al gobierno, como algunxs pretenden entender, fue un golpe policial a la democracia.
Lxs ciudadanxs que siguen mirando para otro lado, que siguen descreyendo de las instituciones políticas flaco favor nos hacen a todxs.
Espero que los próximos días nos encuentren con una perspectiva de reflexión, de autocrítica, de luto por lo que ha pasado.
Otra vez los uniformados violentos ganaron la batalla, la batalla que ellos mismos inventaron y que, por miedo, pudieron instrumentar.
Ayer conmemoramos 30 años de democracia y 65 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero no hubo nada que festejar porque no se puede celebrar con la sangre todavía tibia de los caídos en estos días de dolor.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Sin título
Odio las etiquetas, de todo tipo. El traje de etiqueta, que me etiqueten y digan qué soy o qué parezco.
Me gustan las personas que me conocen y me dejan ser como puedo y quiero ser.
No intenten cambiarme, no hay crítica peor que la mía. Soy una brutal autocrítica.
Si no les gusta cómo soy, guárdense sus comentarios agresivos y verán su bilis amarga quemándoles el cuerpo.
No me importan sus prejuicios, lucho desde que nací contra toda clase de mitos y juicios sin argumento ni razón.
No me basta con las apariencias, si sus palabras no se sostienen con hechos son pura banalidad.
Amo a quienes son fuertes, a lxs débiles, a lxs pobres y todxs los que luchan por sobrevivir.
De ellxs aprendo.
No creo en las salvaciones, creo en cada granito de arena, en cada lugar construido como colectivo humanx.
Lucho todos los días contra mis propias miserias y creo que voy ganando.
He encontrado personas maravillosas que están a mi lado, a ellas las elijo todos los días como mis amigxs, consejerxs, amores...
Gracias por sostenerme y dejar que lxs sostenga.
Me gustan las personas que me conocen y me dejan ser como puedo y quiero ser.
No intenten cambiarme, no hay crítica peor que la mía. Soy una brutal autocrítica.
Si no les gusta cómo soy, guárdense sus comentarios agresivos y verán su bilis amarga quemándoles el cuerpo.
No me importan sus prejuicios, lucho desde que nací contra toda clase de mitos y juicios sin argumento ni razón.
No me basta con las apariencias, si sus palabras no se sostienen con hechos son pura banalidad.
Amo a quienes son fuertes, a lxs débiles, a lxs pobres y todxs los que luchan por sobrevivir.
De ellxs aprendo.
No creo en las salvaciones, creo en cada granito de arena, en cada lugar construido como colectivo humanx.
Lucho todos los días contra mis propias miserias y creo que voy ganando.
He encontrado personas maravillosas que están a mi lado, a ellas las elijo todos los días como mis amigxs, consejerxs, amores...
Gracias por sostenerme y dejar que lxs sostenga.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Las guerreras insospechadas
Temen a las mujeres sin miedo quienes no reconocen
su basta trayectoria en censura, quienes sienten
orgullo de sus privilegios, quienes quieren conservar
su status.
Pero las mujeres sin miedo estamos aquí, para romper
estereotipos, esquemas, sistemas, privilegios,
noblezas de sangre, empresas que nos dicen que
somos feas, fofas y deprimidas.
Las mujeres sin miedo no retrocedemos, así que
cuidado cuando los poderosos y las poderosas
se encuentren con alguna de nosotras, las brujas,
las malparidas, las desobedientes e insumisas.
Porque a partir de ese momento, no podrán
sostener sus esqueletos vacíos de sentido.
su basta trayectoria en censura, quienes sienten
orgullo de sus privilegios, quienes quieren conservar
su status.
Pero las mujeres sin miedo estamos aquí, para romper
estereotipos, esquemas, sistemas, privilegios,
noblezas de sangre, empresas que nos dicen que
somos feas, fofas y deprimidas.
Las mujeres sin miedo no retrocedemos, así que
cuidado cuando los poderosos y las poderosas
se encuentren con alguna de nosotras, las brujas,
las malparidas, las desobedientes e insumisas.
Porque a partir de ese momento, no podrán
sostener sus esqueletos vacíos de sentido.
martes, 5 de noviembre de 2013
Cuando me haya rendido
El día que me abandone a la desesperación comenzaré a morir.
No puedo ni quiero hacerlo ahora, tengo sueños, proyectos, sigo quejándome porque me siento viva.
Aunque no sepa cuándo, ni cómo, sé que en algún momento la vida que tengo será diferente.
Quizás más calma, quizás más aburrida, quizás nada haya cambiado sustancialmente pero algo será distinto.
Puede suceder que algún día me canse de luchar, me canse de vivir, me olvide de soñar.
Ese día no sucedió aún pero no podré evitarlo eternamente, como tampoco puede repelerse la rutina ni el desamor.
No puedo ni quiero hacerlo ahora, tengo sueños, proyectos, sigo quejándome porque me siento viva.
Aunque no sepa cuándo, ni cómo, sé que en algún momento la vida que tengo será diferente.
Quizás más calma, quizás más aburrida, quizás nada haya cambiado sustancialmente pero algo será distinto.
Puede suceder que algún día me canse de luchar, me canse de vivir, me olvide de soñar.
Ese día no sucedió aún pero no podré evitarlo eternamente, como tampoco puede repelerse la rutina ni el desamor.
viernes, 1 de noviembre de 2013
La lluvia
A mí la lluvia me encanta, me transporta.
Escucharla bajo los techos de chapa, también a la intemperie si no me acucian las responsabilidades.
Odio los paraguas porque nunca me han servido, prefiero la mojadura, el frío, casi todo menos ese elemento tan poco aerodinámico, tan sutil que se vuela, tan aburrido que me exaspera.
Me gusta sentir el agua que cae en mi piel, en mi pelo, en todo el cuerpo.
Leer, soñar, hacer el amor, pensar, degustar, son todas actividades que puedo hacer bajo la lluvia. ¿Por qué debería importarme el estado del tiempo si me decisión es ser feliz en cada instante?
Hay que animarse, gritarlo a los cuatro puntos cardinales. Me importa poco tu moralina, tus sanas o buenas o tristes costumbres.
Elijo ser yo, de la manera que me plazca. Sin tener que dar explicaciones a nadie, eso es ser plenamente libre para mí.
Escucharla bajo los techos de chapa, también a la intemperie si no me acucian las responsabilidades.
Odio los paraguas porque nunca me han servido, prefiero la mojadura, el frío, casi todo menos ese elemento tan poco aerodinámico, tan sutil que se vuela, tan aburrido que me exaspera.
Me gusta sentir el agua que cae en mi piel, en mi pelo, en todo el cuerpo.
Leer, soñar, hacer el amor, pensar, degustar, son todas actividades que puedo hacer bajo la lluvia. ¿Por qué debería importarme el estado del tiempo si me decisión es ser feliz en cada instante?
Hay que animarse, gritarlo a los cuatro puntos cardinales. Me importa poco tu moralina, tus sanas o buenas o tristes costumbres.
Elijo ser yo, de la manera que me plazca. Sin tener que dar explicaciones a nadie, eso es ser plenamente libre para mí.
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